¿Qué tipo de agricultura queremos?, ¿Cuán sostenible, regional, amigable para con los animales y costosa puede ser?. En Bruselas se están negociando estas cuestiones. Se trata de nuestro futuro, la reforma de la política agrícola y de las decisiones de gran alcance.
Cuando a partir de 2020 se negocie en Bruselas la política agrícola conjunta también implicará la redistribución del subsidio agrícola de 60.000 millones de euros de la UE. ¿Cómo actuarán los eurodiputados? ¿Decidirán de forma independiente o en interés de la industria y los grupos de interés? Una investigación exclusiva revela los estrechos vínculos con los parlamentarios en Bruselas y Berlín, y muestra cómo están quedándose atrás los esfuerzos para una agricultura más ecológica.
Para la generación Europa, la II Guerra Mundial pertenece al pasado. Pero la paz y los valores que garantizaba la Europa unida, están en peligro. Jóvenes europeos luchan por que la historia no se repita.
Barcos de refugiados que no pueden atracar en puertos del Mediterráneo. Protestas de los «chalecos amarillos” en Francia. Juristas que tienen que luchar por el Estado de derecho en Polonia. Un Parlamento Europeo al que le faltan competencias legislativas. De Bruselas los ciudadanos perciben sobre todo una enorme burocracia y unos instrumentos de decisión faltos de transparencia. La Unión Europea nunca había despertado una impresión tan débil, una imagen de tanto desacuerdo, de intereses nacionales prevaleciendo sobre los comunitarios, de discordia en cuestiones vitales. ¿Acaso están pasando a segundo plano los objetivos de los fundadores, precisamente aquellos que hicieron fuerte a Europa?.
El ascenso de los populismos de derecha ¿no pone en peligro la democracia, la libertad y el bienestar?, ¿La generación de los nietos y bisnietos que han emprendido la tarea de insuflar nueva vida a los viejos objetivos y valores?, ¿conseguirá salvar Europa?.
En nuestro reportaje, acompañamos a cuatro jóvenes europeos que trabajan-por una Europa mejor: la francesa Colombe Cahen-Salvador, con su visión de un partido paneuropeo; el griego Sotiris Sideris, que ayuda a refugiados en su proceso de integración; la abogada polaca Beata Siemieniako, que en Varsovia defiende a sus clientes contra la represión estatal y la injusticia social; y Ksenia Eroshina, una berlinesa que contribuye a transmitir, en escuelas y centros juveniles, la historia del superviviente del Holocausto, Gerhard Baader. Los dos, la joven de 25 años, y el anciano de 91, están convencidos de que hay que impedir que se repita el horror del nacionalsocialismo.
Los protagonistas se comprometen para mantener vivo el sueño, que comenzó hace más de 70 años, de una Europa unida en paz y libertad. ¿Encuentran eco sus ideas? ¿Son estos jóvenes el futuro de una nueva Europa o continúan sus voces siendo demasiado débiles? ¿O es el compromiso juvenil por Europa y los jóvenes partidos paneuropeos solo un fenómeno pasajero?
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