“Mientras la sociedad considera que la contemplación es lo más grave de lo que se puede acusar a un ciudadano, la cultura más refinada piensa que es la ocupación digna de un hombre”
Oscar Wilde
El término cultura proviene del latín cultus que deriva de la voz colere, la cual se traduce como cuidado del campo o ganado (agricultura). Desde el punto de vista de la sociología y antropología, la cultura es el conjunto de formas, patrones, explícitos o implícitos, a través de los cuales la sociedad regula el comportamiento de las personas que la conforman, tales como costumbres, usos, prácticas, normas, reglas, maneras de ser y creencias, entre otras. También podemos definir a la cultura, como toda aquella información y habilidades que posee el ser humano.
En México, el artículo tercero de nuestra Constitución establece como obligación del Estado, el promover una educación laica, gratuita, participativa, orientada a la formación de ciudadanos libres, responsables, creativos y respetuosos de la diversidad cultural. Por ende, el gobierno es responsable del diseño de las políticas públicas y programas de cultura en el país.
En 1921 se creó la Secretaría de Educación y en 1988 nace el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), como un organismo del Gobierno Federal encargado de las políticas culturales a nivel nacional. Asimismo, existen otras instituciones culturales, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quienes se encargan de la promoción y conservación del patrimonio e investigación. Además, podemos mencionar las instituciones federales creadas en los años 80 y 90, como lo es el Instituto Mexicano de Cinematografía, el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y el Canal 22, todas ellas, copartícipes y corresponsables de la cultura en México.
Actualmente, nuestro país cuenta con un Programa Nacional de Cultura para el periodo 2007 al 2012, pero con una perspectiva hacia el año 2030, es decir, una visión a largo plazo. En el se establecen los objetivos, estrategias y acciones para conservar, incrementar y aprovechar la riqueza cultural del país, bajo un postulado que deriva del Plan Nacional de Desarrollo, un desarrollo humano sustentable.
Este programa ha considerado la nueva tendencia cultural en el mundo, en la que se impulsa el desarrollo económico en los municipios, estados, regiones y en el país en su conjunto, mediante la conservación del patrimonio y la diversidad cultural, la infraestructura cultural, la promoción cultural nacional e internacional, estímulos públicos de creación para los artistas, la formación en investigación antropológica, histórica, cultural y artística, el esparcimiento cultural y la lectura, el turismo cultural y por último, las industrias culturales.
El patrimonio cultural en México es uno de los más ricos y vastos en el mundo, ocupa el sexto lugar en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. En nuestro país existen 1,107 museos, 173 zonas arqueológicas, 556 teatros, 7,211 bibliotecas, 1,251 librerías y 62 lenguas indígenas.
La Encuesta Nacional de Prácticas y Consumo Culturales arroja datos muy interesantes en cuanto a la administración del tiempo libre. Los mexicanos prefieren las reuniones de amigos y familiares muy por encima de las demás prácticas culturales, sólo el 4.6 por ciento asisten a presentaciones de teatro o danza y exposiciones y el 4 por ciento a conciertos, bibliotecas o librerías.
México es uno de los principales países con mayor producción editorial en América Latina, pero el hábito de la lectura agrava la situación, los mexicanos leen 2.9 libros al año y uno de cada cuatro no tiene libros en su casa, ni ha visitado una librería.
No hay duda de que nuestro país posee un gran patrimonio cultural, pero somos los mexicanos quienes no aprovechamos la oportunidad de enriquecernos con nuestra cultura. Se ha avanzado en infraestructura e industria cultural (cine, televisión y radio), incluso el turismo cultural ha traído consigo desarrollo regional en lugares donde no había oportunidades laborales. Hoy podemos ver micro empresas de arte en distintas regiones del país, principalmente en zonas indígenas, como Oaxaca y Chiapas.
La cultura de asistencia a teatros, museos, librerías, bibliotecas (hábito de lectura) y demás lugares de esparcimiento cultural, sólo la podremos incrementar con una educación de calidad e igualdad de oportunidades.

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