“Las obras públicas no se construyen con el poder milagroso de una varita mágica. Son pagados con los fondos arrebatados a los ciudadanos”
Ludwig Von Mises
Los fondos perdidos son recursos financieros no recuperables que ofrecen las instituciones financieras, bancas de desarrollo, organismos internacionales y empresas a entes públicos y privados para determinado fin, generalmente bienestar social.
Dentro de la gestión financiera podemos encontrar este tipo de financiamiento, donde los municipios pueden acceder al mismo, siempre y cuando cumplan los requisitos solicitados por las instituciones que proveen de fondos.
El Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS) es una institución de banca de desarrollo que financia y refinancia proyectos de inversión pública o privada en infraestructura y servicios públicos.
Banobras tiene a su cargo el fideicomiso más importante en materia de infraestructura, el Fondo Nacional de Infraestructura. Esta institución ofrece diversos productos para la gestión financiera de obras públicas: créditos para infraestructura y servicios públicos; asistencia técnica y financiera; y por último, acciones conjuntas de financiamientos con otras instituciones.
En el 2009 esta banca de desarrollo apoyó a 100 estudios de infraestructura en el país, con un costo de 1,200 millones de pesos clasificados como fondos perdidos y otorgó recursos a los municipios por un total de 7,289 millones de pesos.
De conformidad con la Ley Federal de Presupuesto Público y Responsabilidad Hacendaria, las reglas de operación son las disposiciones a las cuales se sujetan determinados programas y fondos federales con el objeto de otorgar transparencia y asegurar la aplicación eficiente, eficaz, oportuna y equitativa de los recursos públicos asignados a los mismos.
La transparencia y rendición de cuentas es uno de los principios de las reglas de operación, se busca con ello garantizar el acceso a la información a toda persona sobre la aplicación de lo recursos públicos y obliga a los ejecutores del gasto a rendir sobre sus acciones.
La eficiencia es el ejercicio del presupuesto de egresos en tiempo y en forma, en tanto que la eficacia en la aplicación del gasto público trata de lograr en el ejercicio fiscal los objetivos y las metas programadas.
La ejecución del gasto debe de ser oportuna de acuerdo al calendario establecido y los recursos públicos deben de ser distribuidos igualitariamente entre los ejecutores del gasto en base a la equidad.
Las reglas de operación son generalmente emitidas por las dependencias responsables del programa y aprobadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y son publicadas en el Diario y Boletín Oficial.
Los aspectos que deben incluir las reglas de operación son los siguientes: antecedentes; objetivos, generales y específicos; cobertura; población objetivo; características de los apoyos; impacto y servicio; monto del apoyo; beneficiarios: criterios de selección, elegibilidad, transparencia; derechos y obligaciones; causas de incumplimiento, retención y suspensión de recursos; mecánica de operación (contraloría social); informes programático-presupuestarios; evaluación; seguimiento, control y auditoría; resultados; y por último, quejas y denuncia.
Las reglas de operación deben ser simples y precisas con el objeto de promover la eficiencia y la eficacia en la aplicación de los recursos y en la operación de los programas. Finalmente, facilitan la fiscalización de los recursos que reciben, administran o ejercen total o parcialmente bajo cualquier título los entes públicos.
Los fondos perdidos son otra fuente de financiamiento y las reglas de operación son fundamentales para el manejo adecuado de los recursos financieros.

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