“Los buenos gobiernos se conocen cuando lo que hacen vale más que lo que sus opositores dicen”
Antonio Maura
En México la alternancia democrática se presentó por primera vez en 1997, cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdió el control absoluto en la Cámara de Diputados. Posteriormente, en el 2000 arriba a la Presidencia de la República el primer mandatario emanado del Partido Acción Nacional (PAN), Vicente Fox Quesada.
La izquierda estuvo cercana a alcanzar el poder en el 2006 con Andrés Manuel López Obrador en una Coalición denominada “Por el bien de todos”, integrada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Convergencia (CONV) y el Partido del Trabajo (PT).
En el transcurso de los últimos catorce años, el establishment mexicano ha demostrado no tener voluntad política para resolver los problemas trascendentales del país, prueba de ello es el aplazamiento de la aprobación de las reformas estructurales y prioritarias (fiscal, laboral, energética, judicial y educativa, entre otras) en el Congreso de la Unión.
Recientemente se ha debatido sobre la urgencia de modernización de nuestro régimen presidencial. El Senador Manlio Fabio Beltrones Rivera ha propuesto reformar la Constitución, a fin de otorgar al Presidente de la República la opción de integrar un gobierno de coalición para lograr consensos en las iniciativas, programas y políticas públicas a corto, mediano y largo plazo (transexenales).
El gobierno de coalición es propio del parlamentarismo, se establece cuando no existe una mayoría en el Congreso por parte de un grupo parlamentario para alcanzar la gobernabilidad democrática. Por consiguiente, busca conformar un gabinete gubernamental en el cual se incluyan a los diferentes partidos políticos, donde un elemento distintivo es la ratificación de los miembros del mismo por el Poder Legislativo.
Los gobiernos de coalición deben de instaurarse en los tres niveles: federal, estatal y municipal.
En el 2009 Sonora presenció una alternancia en el gobierno, el C. Guillermo Padrés Elías del PAN fue electo Gobernador, sin embargo, el PRI obtuvo la mayoría en el Congreso. Por ende, es necesario construir un gobierno de coalición en el estado que garantice la gobernabilidad.
Si analizamos la gobernanza predominante por varias décadas en nuestra entidad, podemos identificar asuntos rezagados por diferentes factores y que han impedido el desarrollo, cito el problema de la escasez de agua y la insuficiente infraestructura productiva.
La discusión del Presupuesto de Egresos del Estado y la estrategia a implementar de recaudación fiscal mediante fuentes de ingreso substitutas de la tenencia, son un ejemplo del requerimiento de un esquema diferente de negociación política entre el ejecutivo y los legisladores locales.
En calidad de ciudadano, convoco respetuosamente a todos los partidos políticos y sus respectivos grupos parlamentarios a impulsar y legislar el instrumento democrático de gobierno de coalición.
México y Sonora claman por un nuevo sistema político, donde ante la pluralidad prevalezcan los acuerdos.

Deja un comentario