Datos de la Secretaría de Salud indican que poco más de nueve por ciento de la población adulta padece diabetes, alrededor de 30 por ciento tiene presión arterial elevada y siete de cada 10 presentan sobrepeso y obesidad.
En los niños, tres de cada 10 tienen obesidad o sobrepeso.
La Organización Mundial y Panamericana de Salud recomiendan elevar las medidas fiscales a por lo menos 20%.
El costo actual para el Sistema Nacional de Salud en la atención de pacientes con diabetes es de 1% del Producto Interno Bruto (PIB) aproximadamente.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) gastó 32,000 millones de pesos para tratar la diabetes y sus complicaciones, como la insuficiencia renal crónica.
Lo anterior significa que la diabetes generó para este organismo costos por alrededor de 87 millones de pesos diarios.
La diabetes es la segunda mortalidad en México, después de las enfermedades cardiovasculares. Además, es la primera causa de ceguera adquirida y amputaciones, según una investigación de la Federación Mexicana de Diabetes.
Reducir los impuestos en la industria refresquera se traduce en estimular las enfermedades, colapsar las instituciones de salud a un mediano plazo y dejar de captar ingresos que pueden invertirse en la educación del país.
«La ignorancia de un pueblo puede llevarlo a la muerte».


Deja un comentario