Si, como piensan la mayoría de los mexicanos, la captura de Javier Duarte de Ochoa fue un asunto pactado o administrado por el gobierno federal con la idea de ganar una supuesta rentabilidad electoral para las complicadas elecciones que enfrenta el PRI en el Estado de México, Coahuila y Nayarit, podría afirmarse desde ahora que el cálculo fue fallido.
Origen: El nulo “efecto Duarte”


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