
Columna #Grado33 | 29 de abril de 2023
En días pasados, la agenda nacional se paralizó por una supuesta gravedad de salud de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), presidente de México.
Líderes de opinión y políticos, así como medios de comunicación afines a los intereses de la oposición reaccionaron con información muy difícil de verificar, prevaleció el rumor.
En guerra y política, el ataque sorpresa siempre será efectivo. La estrategia distractora de AMLO funcionó: una aprobación fast track de leyes y reformas para consolidar la Cuarta Transformación (4T) y una deslegitimación de la oposición.
La ingenua oposición -partidos políticos y sociedad civil- continuó estacionada en la narrativa del estado clínico de AMLO, en lugar de anticiparse al albazo en el Congreso de la Unión.
Una vez más, la oposición cayó en el señuelo o mordió el anzuelo.
Por otra parte, si a abril de 2023 la oposición no conoce a su enemigo a vencer, no ha identificado las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades, entonces no ha definido una estrategia política.
Por ejemplo, en prospectiva el escenario de fallecimiento o enfermedad de AMLO que derive en un presidente substituto, sería el peor contexto para la oposición rumbo a 2024, se convertiría en mártir o víctima y MORENA lo capitalizaría electoralmente al máximo.
Finalmente, el factor tiempo avanza y la oposición está obligada a contratar a los mejores especialistas para obtener el triunfo.
No se puede llegar a la luna sin astronautas.
Efraín Martínez Figueroa
Consultor y Estratega Político :.


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