Efraín Martínez Figueroa, consultor y estratega político expone la trascendencia del uso de las encuestas con el fin de medir o moldear la percepción de la opinión pública en campañas electorales y gobierno.
¿Has observado que desde un año antes de una elección empiezan a publicar encuestas con una gran ventaja hacia un candidato o partido?
¿Te has preguntado por qué una aprobación alta de gobernantes en estudios de opinión no coincide con la realidad?
Hoy, en «Estrategia» el tema «Encuestas: medición científica y percepción estratégica».
Hola, soy Efraín Martínez Figueroa, consultor y estratega político.
Una cosa es realizar una medición con método científico para obtener datos en una encuesta, y otra muy distinta es construir una percepción estratégica mediante estudios de opinión sesgados para influir políticamente sobre el electorado y favorecer a un candidato, partido o gobernante.
La medición científica busca la verdad; en cambio, la percepción estratégica se basa en la máxima frase de Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolf Hitler: «una mentira mil veces dicha, se convierte en una gran verdad».
Por otra lado, la medición científica se utiliza tanto para la evaluación interna como para la promoción externa de una campaña electoral o un gobierno. En contraste, la percepción estratégica tiene un único fin propagandístico y puede generar efectos como la disminución de la moral del adversario, el bandwagon o arrastre de los votantes hacia el candidato percibido como ganador, el voto útil y el abstencionismo.
Finalmente, las encuestas son instrumentos de medición prioritarios e imprescindibles. Sin embargo, la realidad perceptiva impera sobre la realidad efectiva y sólo se neutraliza a través de la estrategia.
En política, la percepción es realidad.
Hasta la próxima.


Deja una respuesta