“La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez”
Winston Churchill
México se encuentra en el proceso electoral del 2012, los ciudadanos elegirán al Poder Ejecutivo y Legislativo en distintos niveles de gobierno: presidente de la república, senadores, diputados y alcaldes. Serán unos comicios competidos y complicados judicialmente por la reciente reforma del 2007-2008 en esta materia.
Primeramente, los ciudadanos están obligados a impulsar y analizar a los mejores perfiles para ocupar un cargo de elección popular, menciono como ejemplo los atributos prioritarios de preparación y experiencia. Ello debe de darse previamente en la selección interna del candidato de cada partido político (precampaña) y subsecuentemente en la contienda general (campaña).
En segundo lugar, los electores deben estudiar la viabilidad de las propuestas de los candidatos y hacer una comparación en los temas de seguridad, economía, desarrollo social, salud y demás. El producto de ese ejercicio los llevará a una definición más objetiva del tipo de gobernante necesario para el país, estado o municipio.
En tercera instancia, los ciudadanos deben darle seguimiento a las declaraciones, posturas, tropiezos y errores de los candidatos. Además, es ineludible conocer a los actores políticos, empresariales y sociales detrás de los mismos, para tener una noción de su inmanencia.
Finalmente, los electores no deben dejarse influenciar por las encuestas, ni por todo lo vertido en los medios de comunicación. El posicionamiento alto en las encuestas no siempre garantiza el triunfo electoral y las campañas mediáticas generalmente carecen de veracidad.
No obstante, los ciudadanos deben reflexionar el voto y examinar básicamente lo siguiente sobre los candidatos: ¿quién es?; ¿tiene capacidad?; ¿está preparado?; ¿cuál es su trayectoria?; ¿será un gobernante eficiente?; ¿cuáles son sus propuestas?; ¿son viables?; ¿nos representa?, entre muchas otras preguntas.
Por ende, hablar de política es referirnos a la teoría del poder, dentro de la cual según algunos pensadores y estrategas clásicos como Nicolás Maquiavelo, Morgenthau, Napoleón, Hamilton y especialmente los pertenecientes a la escuela realista, lo consideran amoral y donde cada actor es responsable de su supervivencia.
La política es dinámica, lo de hoy puede no serlo mañana, en gran parte depende de los ciudadanos, ¡votemos!.

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