
Por José Luis Camacho Acevedo | @jlca007
Las marchas anunciadas para el domingo que tienen como denominador común demostrarle a Donald Trump la inconformidad de una nación que está unida en contra sus medidas antimexicanas asumidas en sus escasas tres semanas de estar al frente de la Casa Blanca.
De una manera por demás lamentable, los convocantes iniciales de las marchas, se arrebatan los créditos de ser cabezas de la unidad nacional contra las acciones vejatorias para los mexicanos del locuaz de Donald Trump.
Tiene un perfil más genuino la de María Elena Morena, una promotora de la sociedad civil cuya personalidad y trayectoria nada tiene que ver con la mercenaria de Isabel Miranda de Wallace, que lo mismo se presta para ser candidata contratada por el PAN al gobierno de la Ciudad de México, que a inmiscuirse en asuntos que tienen un fuerte olor a ganancias no de orígenes claros.
El domingo habrá dos marchas contra Trump y sus disparates antimexicanos.
Esa acción no tiene nada de tenebroso y menos está fuera del contexto de incertidumbre y temor que genera la personalidad ditirámbica e inestable del gringo que habita la Casa Blanca.
Si los seguidores de López Obrador, que ya lo ven sentado en la silla presidencial desde el 1 de diciembre del próximo año, le siguen le siguen el juego de que esas marchas son apoyo a Peña, agravias a todos los participantes en los evento anti-Trump que habrá de celebrarse el próximo domingo.
Señalarlos como “peñistas”, que por el momento es un signo nada comprable para quienes se consideran representantes de la sociedad civil genuina, es una forma sistemática que utiliza la izquierda delirante para descalificar toda protesta social que no sea encabezada por ellos.
El mundo entero está en contra de Trump y sus pretensiones proteccionistas, discriminatorias y, sobre todo, de su instinto fascista y su fascinación por la guerra.
Yo coincido en que las unanimidades, que no son necesariamente un presagio de la llegada de los neo nazis al poder en EU, no dejan de ser sospechosas.
En las marchas del domingo seguramente se colarán muchos gandallas que trataran de envolverse en la bandera nacional para disfrazar su condiciones parásita.
Pero se tiene que aceptar el riesgo para no caer en una discriminación cuando se está protestando contra ello precisamente.
Las marchas, como dijo el clásico, son una forma más de demostrar que la democracia se ejerce aún después de las elecciones.
Esta vez, vamos a marchar que el peligro que representa Trump es real.
Esperamos que en adelante las marchas en México estén llenas del espíritu humanista y sin ambiciones personales o políticas como las que ocurrieron en Paría en defensa de la lucha contra el cambio clímatico.
En una espléndida reseña los convocantes las definieron de la siguiente manera:
“El Acuerdo por el Clima de París es la victoria más importante hasta la fecha en la lucha contra el cambio climático y un bello ejemplo de la unidad de los pueblos. Nuestro movimiento fue el motor de esta movilización ciudadana a nivel mundial. Así fue como sucedió…
18 meses antes de la cita en París, las expectativas estaban por los suelos — ¡hubo líderes que aseguraron que no existía ni voluntad política ni popular para llegar a un acuerdo! Decidimos demostrarles lo contrario y fue así como encabezamos las Marchas Ciudadanas por el Clima de 2014 y 2015, con resultados increíbles. Estas marchas fueron la mayor movilización de la historia contra el cambio climático (¡más de 1,5 millones de manifestantes!), sirvieron para llamar la atención de los políticos y se las reconoce como un punto de inflexión político. “Cuando supimos de estas manifestaciones masivas nos dimos cuenta de que teníamos al poder ciudadano de nuestra parte”, declaró Christiana Figueres, directora de las conferencias climáticas de la ONU. “Las marchas sacaron a la calle a más gente que nunca, gracias en parte a los esfuerzos de Avaaz”, señaló la BBC.
Sin comentarios.
EN TIEMPO REAL.
1.- El gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, presentó su plan ejecutivo de desarrollo para el sexenio que encabeza. En cuatro ejes rectores Carlos Joaquín González tratará de devolver a Quintana Roo la confianza de los ciudadanos desencantados por las corrupciones de gobiernos anteriores; por la inseguridad que esos mandatos dejaron crecer en la entidad y por la afectación que sufrió su actividad más importante que es el turismo.
2.- Muy mal la sigue pasando el PRD en el Estado de México donde el cacique Ulises Ramírez no acepta de ninguna manera la candidatura de Josefina Vázquez Mota. El argumento central de los opositores de Josefina es que ya la besó el diablo con el financiamiento millonario que recibió del gobierno federal vía su “empresa-fundación fantasma”.
3.- En donde las cosas siguen calentándose para la familia Moreira es en Coahuila. Su candidato a gobernador, Miguel Ángel Riquelme, sigue sin levantar en el ánimo de una sociedad fastidiada hasta la coronilla por el autoritarismo y la corrupción de los sexenios moreiristas. En cambio sigue creciendo el envalentonado Armando Guadiana Tijerina, precandidato de MORENA al gobierno de Coahuila, quien en su última jugada de riesgo retó a Humberto Moreira a que viajaran juntos a España. Cuidado con Guadiana que puede ganar.

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