“No escribas como periodista, lo que no puedas sostener como hombre”
Francisco Zarco
El periodismo es una ciencia social que recolecta, sintetiza y publica información de la actualidad. La noticia es la base del periodismo, pero podemos encontrar otros géneros como la crónica, el reportaje, la entrevista, el documental y la opinión.
La deontología y ética profesional son el conjunto de reglas que regulan y guían una actividad profesional. España es un buen ejemplo de estos códigos profesionales, como lo plasman los elaborados por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), los cuales son aplicados por cualquiera que ejerza esa ocupación en dicho país.
En los países con sistemas democráticos, el periodismo está protegido por un marco jurídico, leyes y constitución. Esto incluye en algunos casos, el derecho del periodista a preservar en secreto la identidad de sus fuentes, incluso en un proceso judicial.
El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. Este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar, recibir informaciones, opiniones y el de difundirlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Nuestra constitución otorga en sus artículos 6 y 7, la libertad para manifestar ideas y de escribir y publicar sobre cualquier materia, siempre y cuando no se ataque a la moral, los derechos de tercero, provoque algún delito o perturbe el orden público.
México tiene periodistas profesionales que se arriesgan diariamente en su trabajo y hoy, la inseguridad que prevalece en nuestro país está coartando la libertad de expresión. La Comisión Especial para dar Seguimiento a las Agresiones a Periodistas y Medios de Comunicación de la Cámara de Diputados, revela que en lo que va del año, 24 comunicadores han sido agraviados (asesinados, desaparecidos, amenazados o secuestrados) y 3 medios de comunicación han reportado ataques a sus instalaciones.
Según la organización Reporteros Sin Frontera, en 1994 se presentó una cifra alta de muertes, 103 periodistas, de los que casi la mitad murieron en el genocidio de Ruanda, cerca de una veintena en Argelia y una decena en la ex Yugoslavia. También destacan que murieron 32 colaboradores, al menos 871 periodistas fueron detenidos, 1472 agredidos o amenazados, 56 secuestrados y 912 medios de comunicación fueron censurados.
En nuestro país, el Gobierno Federal acaba de iniciar el Programa de Protección a Periodistas, el cual brindará seguridad para todos los comunicadores de alto riesgo y familiares. Son tres las acciones en las que se centra el programa: la seguridad personal; cambio de ciudad en caso de algún ataque; y por último, reforma legal para que se consideren delitos federales los asesinatos de los mismos.
Sin embargo, aún gobernantes y legisladores no han protegido a los ciudadanos que son atacados, calumniados y difamados por el pseudo-periodismo. A nuestro país le urge una reforma penal y civil que implementen procesos expeditos y menos costosos, los cuales garanticen el derecho del ciudadano frente a un pseudo-periodista o medio de comunicación, ya que actualmente se encuentra en un estado de indefensión de hecho (facto), más no jurídico (jure).




Debe estar conectado para enviar un comentario.