Efraín Martínez Figueroa | EMF Consultoría Política

Detrás del éxito de un gobernante o candidato

Blog

  • La responsabilidad social en la política

    “Los buenos gobiernos se conocen cuando lo que hacen vale más que lo que sus opositores dicen”

    Antonio Maura

    El mundo se encuentra en proceso de un nuevo orden, todos los países son responsables de su gobierno, economía y medio ambiente, pero todos son corresponsables de lo que sucede globalmente.

    La crisis financiera del 2008 fue originada por falta de ética profesional e irresponsabilidad por parte de banqueros, especuladores, inversionistas y funcionarios de gobierno, finalmente, corrupción en las más altas esferas. A pesar de ello, la sociedad también coadyuvó a generar esa espiral por una ausencia de cultura financiera.

    En cuanto a medio ambiente, la industria, las autoridades gubernamentales y la sociedad han admitido que el cambio climático es un desafío que sólo juntos podrán enfrentarlo. Una muestra de reconocimiento de responsabilidad compartida en nuestro planeta fue la 16ª edición de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP16) y la 6ª Conferencia de las Partes actuando como Reunión de las Partes del Protocolo de Kyoto (CMP6), celebradas en Cancún, México.

    La responsabilidad social (RS) es aquella que deben asumir los actores (gobierno, organizaciones e individuos) por sus acciones en el contexto social, es decir, el impacto positivo o negativo que traen consigo las actividades o decisiones individuales o de grupo en nuestro entorno. En términos coloquiales, la responsabilidad social es un deber que tienen todos los ciudadanos hacia la sociedad en su conjunto.

    Existen otros tipos de responsabilidades como la corporativa (RSC) o empresarial (RSE), donde las empresas se comprometen a contribuir en lo social, económico y ambiental. Sin embargo, no podemos omitir a la responsabilidad política, cuya imputabilidad proviene del uso que hace un órgano o un individuo en el poder y que puede derivar en una responsabilidad jurídica.

    Por otra parte, los partidos políticos están obligados a ser una oposición responsable socialmente, no deben ofrecer soluciones ligeras, temporales y sin sustento a los problemas que viven los ciudadanos. Es muy fácil objetar las acciones de gobierno, pero muy difícil para un gobernante contrariar el Interés Superior de la Nación (interés público supremo).

    La responsabilidad social no solamente comprende empresas y gobierno, por ende, es importante que líderes y ciudadanía actúen bajo este principio prioritario e imprescindible para la nueva cultura política de esta era.

  • El desarrollo social y la pobreza en México

    “Mientras que uno de cada cinco habitantes de nuestro planeta viva en la pobreza absoluta, no puede haber estabilidad verdadera en el mundo”

     Kofi Annan

    El desarrollo social implica una evolución o cambio positivo en dos aspectos esenciales de la población, el económico y el humano, mismos que se traducen en igualdad de oportunidades, mejores condiciones de vida y finalmente, en bienestar social.

    La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley General de Desarrollo Social regulan la política social de nuestro país y establecen como principio rector la atención especial a la población con pobreza.

    Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) del Gobierno Federal, en el 2008 existían 11.2 millones de personas en pobreza extrema y 36 millones en pobreza moderada, en una población total de 106.7 millones de mexicanos. Ese mismo año, en Sonora se encontraban 4.2 por ciento de la población en pobreza extrema y 22.5 por ciento en moderada, sin embargo, en Chiapas prevalecían el 35.4 por ciento en pobreza extrema y el 41.3 por ciento en moderada.

    Básicamente podemos conceptuar a la pobreza, considerando las condiciones de vida de la población bajo las variables de bienestar económico, derechos sociales y contexto social. Los criterios para la definición, identificación y medición de la pobreza en México son: el ingreso corriente per cápita; el rezago educativo promedio en el hogar; el acceso a servicios de salud; el acceso a la seguridad social; la calidad y espacios de la vivienda; el acceso a los servicios básicos de la vivienda; el acceso a la alimentación; y por último, el grado de cohesión social.

    La pobreza multidimensional es aquella en la cual una persona presenta una carencia social (educación, salud, seguridad social, vivienda, servicios básicos y alimentación) y no tiene ingreso suficiente para satisfacer sus necesidades. Por otra parte, la pobreza multidimensional extrema es cuando una persona tiene tres o más carencias y no tiene ingreso para adquirir una canasta alimentaria, en tanto que la pobreza moderada se limita a menos carencias sociales.

    El Programa “Solidaridad” diseñado durante el mandato de Carlos Salinas de Gortari, fue un prototipo adoptado por distintos países para reducir la pobreza. La población beneficiada aportaba mano de obra y el gobierno proveía de materiales o insumos, todo ello con el objeto de educar a la población y de construir un tejido social sólido que terminara con el paternalismo.

    La política económica tiene incidencia en el desarrollo social, prueba de ello es la continuidad de la misma desde la administración de Carlos Salinas de Gortari y en la que hoy el Presidente Felipe Calderón Hinojosa obtiene resultados favorables. En la última década se ha triplicado la ayuda económica a las familias más necesitadas y se ha reducido en 25 por ciento la proporción de la población que vive en pobreza extrema.

    México está obligado a proseguir con la política social de combate a la pobreza, se ha avanzado pero todavía hay un amplio segmento de población desprotegido. Es importante que los legisladores aprendan a ser responsables socialmente, es un error eliminar programas exitosos y disminuir recursos destinados a este rubro.

    Los partidos políticos no deben de lucrar electoralmente con la pobreza, el hambre y la desigualdad saben distinguir a un buen gobierno frente a uno que no lo fue.

  • La elección presidencial de 2012

    “El arte de los avances es el de preservar el orden en medio del cambio”

    Alfred North Whitehead

    En el 2012 se elegirá al próximo Presidente de México, aún no podemos asegurar quien lo será. Primeramente es necesario hacer un análisis político y electoral que nos permita tener un diagnóstico y una prospectiva, mismo que deberá considerar la geopolítica, los próximos resultados electorales, los perfiles de los posibles candidatos y el entorno político, económico y social de nuestro país.

    Durante el 2009, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) junto con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) alcanzaron la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Ese mismo año, el PRI ganó cinco de seis gubernaturas, las cuales fueron Campeche, Colima, Nuevo León, San Luis Potosí y Querétaro, las dos últimas entidades gobernadas anteriormente por el Partido Acción Nacional (PAN).

    Puebla, Oaxaca y Sinaloa son estados importantes por su población con 12.3 millones de mexicanos según los Resultados Preliminares del Censo 2010, donde la coalición entre dos de los tres partidos más representativos del país, Partido Acción Nacional (PAN) y Partido de la Revolución Democrática (PRD), obtuvieron resultados positivos en este año, derrotaron al PRI, primera fuerza política en el país. Sin embargo, el PRI ganó nueve de los doce estados en los que hubo elecciones, siendo estos Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, lo que se traduce en 23.8 millones de ciudadanos que serán gobernados.

    Baja California, Coahuila, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Nayarit y Michoacán son entidades en las que se celebrarán elecciones en el 2011. El Estado de México tiene una población de 15.1 millones de habitantes (Censo 2010), su potencial económico y su cercanía con el Distrito Federal lo sitúa como un estado prioritario rumbo a las elecciones del 2012, todo ello aunado a la aspiración de Enrique Peña Nieto a ser candidato a la Presidencia de la República por el PRI.

    Actualmente el PRI tiene 19 Gubernaturas, 23 Capitales Estatales, 239 Diputados Federales, 33 Senadores y mayoría en 23 de los 32 Congresos Locales.

    De acuerdo a la última encuesta de Consulta Mitofsky, el 51% de los ciudadanos piensan que el PRI será el partido que llegará a la Presidencia en el 2012, frente a un 16% que opina que ganará el PAN y un 9% el PRD. Si observamos los tres nombres que encabezan las preferencias, el priísta Peña Nieto logra 52%, López Obrador 16% y Santiago Creel 13%.

    Es importante señalar que faltan 19 meses para la elección presidencial y que las encuestas si bien pueden reflejarnos tendencias, no son determinantes en un proceso electoral. Cito el caso del ex candidato a la Gubernatura de Sonora, el Senador Alfonso Elías Serrano (PRI), quien al inicio de su campaña llevaba un claro margen porcentual en diversas casas encuestadoras, a pesar de ello, el triunfo fue para Guillermo Padrés Elías (PAN).

    El PAN acaba de elegir a Gustavo Madero Muñoz como su nuevo dirigente nacional y sin duda alguna, la elección democrática no fue muy acertada para los momentos que vive su partido, se generaron enfrentamientos y divisionismos públicos, lo cual no es muy bien visto por la ciudadanía. Mientras tanto, el PRI ha optado por seleccionar un dirigente nacional por unidad y por consenso de las cúpulas, evitando fragmentar al partido como lo fue en el 2000 y 2006.

    El PRI busca impulsar como nuevo dirigente nacional de su partido a Humberto Moreira Valdés, un político muy cercano a Elba Esther Gordillo Morales, lo cual puede significar una posible coalición con el Partido Nueva Alianza en el 2012.

    El entorno económico y social en el país no es el más alentador, prevalecen los efectos de una crisis financiera mundial que siguen estando presentes en las economías familiares. Barack Obama prometió la recuperación económica y los recientes resultados electorales demostraron la inconformidad del pueblo norteamericano, los republicanos alcanzaron la mayoría en el Congreso y análogamente puede sucederle lo mismo a Felipe Calderón Hinojosa y al PAN en la próxima elección presidencial.

    La estrategia de coalición del PAN y el PRD en diversas entidades y para la presidencial, es correcta. En muchos estados, municipios y distritos la diferencia porcentual de los resultados electorales ha sido mínima, por lo que el PRI gobierna en nuestro país cualitativamente, más no con una amplia ventaja cuantitativa de votos sufragados.

    Al final, somos los ciudadanos quienes elegiremos al próximo presidente, no obstante es necesario un perfil con capacidad, experiencia y visión de estado que esté por encima de la popularidad, a México le urgen soluciones.

  • Los últimos sexenios en México

    “No hace falta un gobierno perfecto, se necesita uno que sea práctico”

    Aristóteles

    Era 1988, el sistema computacional de conteo de votos se había caído, le aseguraban a la oposición, asumía el cargo de Presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Su sexenio se caracterizó por el impulso de una economía liberal y situaciones políticas adversas en nuestro país.

    Carlos Salinas de Gortari firmó el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, abrió el mercado de México al mundo y llevó a cabo la privatización de empresas estatales como Teléfonos de México (TELMEX), así como de la banca. También implementó un programa de desarrollo social para combatir la pobreza extrema, denominado Solidaridad, mismo que fue reconocido y tomado como modelo en muchos países y por otra parte, en su gestión gubernamental restableció la relación de Iglesia-Estado y el canal de comunicación con el Vaticano mediante la diplomacia.

    En 1994, a pesar de los avances y logros, se presentaron situaciones políticas y sociales de gran impacto: los asesinatos del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, José Francisco Ruiz Massieu y Luis Donaldo Colosio Murrieta; el levantamiento armado en Chiapas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN); y por último, la crisis económica y financiera.

    Ernesto Zedillo Ponce de León (PRI) llegó al poder con una inestabilidad política y económica (Efecto Tequila), miles de empresas en quiebra y múltiples deudores con las instituciones crediticias. En tales circunstancias, ideó el Fondo Bancario de Protección al Ahorro con el objeto de rescatar el sistema bancario, implantó un blindaje financiero para proteger al país ante acontecimientos similares, recuperó empleos y administró el gobierno eficientemente.

    En lo político, estabilizó al país y se convirtió en el padre de la transición democrática por abrir paso a la conformación de la primera mayoría opositora en el Congreso de la Unión, por el reconocimiento del triunfo de la misma en varias entidades federativas y finalmente, al legitimar la victoria de Vicente Fox Quesada, como primer presidente emanado del Partido Acción Nacional (PAN) y del bloque opositor en la historia moderna de México.

    En el 2000, Vicente Fox Quesada entró a Los Pinos (Casa de Gobierno) y su gobierno se distinguió por promover la transparencia y rendición de cuentas, la certificación y sistemas de calidad en la administración pública, el insistente llamado para consolidar una reforma migratoria, programas sociales como el Seguro Popular y por último, la creación de la Agencia Federal de Investigación (AFI) en materia de seguridad.

    Sin embargo, hubo varios acontecimientos durante su administración tales como el conflicto de San Salvador Atenco, enfrentamientos políticos de carácter internacional -política exterior- con distintos países (Cuba, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Ecuador) y la disputa del canal CNI 40, entre otros.

    Felipe Calderón Hinojosa (PAN) accede al gobierno con un cuestionamiento de legitimidad, un sistema político agotado y un entorno económico difícil (crisis financiera mundial). Su administración se ha centrado en el tema de seguridad y empleo, fuertemente criticado por la oposición, pero que aún con todos los obstáculos empieza a dar resultados.

    El actual gobierno ha logrado avances en desarrollo social (combate a la pobreza), salud y empleo.

    En el 2000, el programa Progresa cubría a 2.5 millones de familias pobres y hoy, el programa Oportunidades ayuda a 6.5 millones y en cuanto a salud, 47 millones de personas tenían cobertura médica y en el presente, alrededor de 93 millones de mexicanos. En lo referente al empleo, el Presidente de la República ha anunciado un registro histórico en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la generación de 960 mil nuevos empleos en lo que va del año.

    Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México tendrá un crecimiento de 3.5 por ciento entre el 2010 y 2011 y subirá a 4.2 por ciento en el 2012, por lo que será uno de los miembros con mayor progreso.

    La realidad es que el narcotráfico y el crimen organizado, la falta de oportunidades y la desigualdad, son problemas que los venimos arrastrando desde hace muchas décadas, no se los podemos atribuir sólo a los gobernantes o partidos políticos, ¿qué hicimos o hemos hecho los ciudadanos?.

    Durante estos últimos veintidós años, la política económica ha prevalecido bajo los mismos principios de conducción y ello ha permitido el crecimiento económico y la disminución de la pobreza, en base a la continuidad de una misma política social.

    Si analizamos quienes han dirigido transexenalmente la economía y las finanzas del país, podremos encontrar varios eruditos y personalidades como Francisco Gil Díaz y Guillermo Ortiz Martínez. En este rubro sí ha habido acuerdos entre los distintos gobiernos y las máximas instituciones de la economía global: el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y nuestro vecino, los Estados Unidos de Norteamérica.

    Hay un rezago que ha sido un común denominador en los últimos cuatro sexenios, la falta de voluntad e irresponsabilidad de la clase política del país para aprobar las reformas estructurales y urgentes, como son la fiscal, laboral, energética y política, ya han pasado varias legislaturas.

    El 2010 debe de ser el punto de inflexión histórico de cambio en México, celebramos el Centenario y Bicentenario de la Revolución e Independencia y es el momento para acordar un proyecto nacional, donde las coincidencias opaquen a las diferencias y donde el Interés Superior de la Nación esté por encima de los intereses de los grupos de poder económico y político.

    Es el tiempo del ciudadano, es la era de la corresponsabilidad social.

  • Jóvenes, causas sociales y política

    “De vez en cuando me encuentro con un joven en el que no desearía ver nada cambiado ni mejorado; sólo me preocupa que haya tantos perfectamente dispuestos a nadar con la corriente de su época…”

    Johann Wolfgang Von Goethe

    Era una tarde del 2 de octubre de 1968, miles de jóvenes se encontraban reunidos en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco en la Cd. de México, representaban a un movimiento estudiantil conformado primordialmente por jóvenes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e Instituto Politécnico Nacional (IPN), maestros, amas de casa, profesionistas, intelectuales y obreros.

    Su lucha social se gestó posteriormente a un periodo de bonanza de la posguerra, prevalecía un gobierno fallido que no respetaba el máximo derecho de un pueblo, la libertad. México se encontraba inmerso en un sistema autocrático donde no existían ni la voz ni el voto de los ciudadanos, los mexicanos estaban cansados de las injusticias y la falta de oportunidades, nuestro país tenía hambre y sed.

    Oficialmente, el Estado Mexicano sólo reportó 20 jóvenes muertos tras un genocidio perpetrado por un grupo paramilitar esa tarde. La realidad, centenares de jóvenes desaparecidos, unos asesinados y otros encarcelados.

    En México están presentes dos fenómenos sociales, la generación “NiNi”, jóvenes que ni estudian, ni trabajan y la “NoNo”, jóvenes con experiencia acumulada sin empleo. Ambos abarcan un segmento de población del rango de edad entre los 14 y 39 años, pueden ascender a los 7 millones de jóvenes.

    Durante las últimas décadas, la política de educación en nuestro país no ha instruido a los jóvenes para pensar y reflexionar. Actualmente, a pesar de la situación grave en la que viven sin oportunidades laborales y de estudio, sin seguridad social, sin prestaciones y créditos, sin salarios bien remunerados, es decir, sin ningún futuro alentador, no se organizan ni defienden su causa, no pugnan por su bienestar. Es importante enfatizar que permanecen en el statu quo, en un dejar hacer y dejar pasar (laissez faire, laissez passer), eso sí lo aprendieron en sus instituciones de enseñanza, hogares y entorno social.

    La reforma educativa y el recorte financiero planteado por el Primer Ministro del Reino Unido, David Cameron, ha generado una movilización de decenas de miles de jóvenes ingleses incluyendo a menores de edad, quienes se oponen al aumento del precio de las matrículas en universidades públicas ($14,500 dólares anuales).

    También en Irlanda, Grecia, Italia, España y Portugal, han surgido movimientos sociales originados por la crisis económica y financiera, en ellos participan miles de jóvenes que demandan un futuro con certeza, mediante manifestaciones en las principales calles, plazas y oficinas gubernamentales.

    Argentina en Sudamérica se ha distinguido por los famosos cacerolazos, golpeados a un ritmo unísono por las amas de casa, en señal de inconformidad por los problemas económicos y sociales.

    En México no pasa nada, aún con la celebración del centenario y bicentenario de la revolución e independencia, el desempleo, la inseguridad y la injusticia que han vivido los padres de los niños fallecidos en la “Guardería ABC”, así como muchos otros ciudadanos. Los problemas de México no nacieron hace una década, son como la plaza de toros, sin importar que ha habido sangre, se ha aplaudido la faena por muchos años.

    Cada elección escuchamos el mismo discurso, “México es un país de jóvenes”, pero la pregunta forzada es ¿dónde están?, la respuesta por antonomasia, “sin salida e inconscientes de la realidad, sin presente, pasado y futuro, sin ideas que los muevan y dejen la pasividad que hoy los caracteriza”.

    Como libre pensador, todos los días analizo y medito, siempre llego a la misma conclusión, México necesita despertar como lo han hecho sus ancestros y sus volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, tenemos primero que enfrentar a los teúles que más nos atemorizan, nosotros mismos, nuestra cultura.

    Es el momento de los liderazgos con responsabilidad social, el tiempo transcurre, el silencio y la inmovilidad avejenta.

  • La generación “NONO”

    “Lo característico de la vida actual no son la inseguridad y la crueldad, sino el desasosiego y la pobreza”

    George Orwell

    En los últimos meses hemos escuchado frecuentemente sobre un fenómeno social mundial que se está suscitando en México, alrededor de 7 millones de jóvenes en un rango de edad entre 14 y 29 años denominados “NiNis”, los cuales se caracterizan por no tener oportunidades educativas y laborales, lo que coloquialmente se pudiera expresar: “ni estudian, ni trabajan”.

    El gobierno mexicano preocupado por esta situación, impulsó el Programa de Primer Empleo y el Senador Manlio Fabio Beltrones Rivera presentó la Iniciativa de “Ley de Fomento al Primer Empleo”, la cual ha sido aprobada este año, a fin de dar trabajos temporales a aquellos jóvenes que nunca lo han tenido, mediante estímulos fiscales a las empresas que los contraten.

    En Catalunya, España existen varias propuestas para solucionar este problema, otorgar a jóvenes menores de 25 años que no estudien ni trabajen un crédito-salario de 633 euros, equivalente a 9 meses de salario mínimo. Por otra parte, a los jóvenes menores de 30 años que ya tengan formación, pero deban mejorarla, un crédito-salario por un máximo de 11,399 euros, quienes lo devolverán sin intereses cuando estén colocados.

    Si se analiza la problemática de otros segmentos de población, podremos observar otro fenómeno en el rango de edad entre los 30 y 39 años, al que bautizo sociológicamente como generación “NONO”, aquella que abarca a los jóvenes con experiencia acumulada que no tienen trabajo actualmente.

    Además los distingue el no tener o no haber tenido ningún tipo de prestación laboral como crédito para vivienda, préstamos generales, fondos de ahorro, entre otras. Cabe resaltar que siempre han trabajado bajo el régimen de honorarios y por lo tanto, no tienen acceso a la seguridad social –asistencia médica y pensión- y la duración de sus empleos son por periodos cortos, todo ello debido a los usos, prácticas y tendencias vigentes en el mercado laboral para eludir cualquier derecho adquirido.

    Los “NONOs” son víctimas de la falta de oportunidades y de un marco jurídico que los defienda frente a los abusos en el mundo global. Los sectores privado, público y social pudieran aprovechar su experiencia para lograr óptimos resultados, sin embargo, prefieren pagar instrucción y capacitación a jóvenes recién egresados o sin estudios, quienes aceptan sueldos sumamente bajos y son despedidos a la brevedad posible (círculo vicioso).

    En otra vertiente, los “NONOs” que desean emprender una empresa o ser independientes, no tienen acceso a créditos o préstamos que les permitan iniciar y finalizar un proyecto, es decir, los requisitos que solicitan las instituciones financieras y gubernamentales son rígidos (ingresos, garantías y avales), obstaculizan los deseos y voluntad de concretar un negocio propio.

    Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), al tercer trimestre del presente año, se contabilizan 15.4 millones de jóvenes en el rango de edad entre 30 y 39 años, de los cuales 4.6 millones tienen un nivel de instrucción medio superior y superior. De dicho universo, 514 mil jóvenes se encuentran desocupados y 175 mil con nivel de instrucción medio superior y superior están en la misma situación.

    La edad promedio en México de la Población Económicamente Activa (PEA) es de 37.7 años y de acuerdo al Consejo Nacional de Población (CONAPO), hay 12.1 millones de jóvenes económicamente activos en el rango de edad entre 30 y 39 años.

    Ante este diagnóstico, si en los próximos años no se corrige esta tendencia de desocupación, el gobierno no podrá sostener el pago de pensiones y jubilaciones debido a la baja recaudación de impuestos y la pobreza extrema se ampliará a otros grupos. Urge una reforma laboral integral (seguro de desempleo), una mayor apertura de créditos para jóvenes que permitan iniciar pequeñas y medianas empresas y por último, una iniciativa (política pública) para fomentar el empleo de los jóvenes con experiencia acumulada, a través de estímulos fiscales.

    Necesitamos gobernantes y legisladores con experiencia, visión de mediano y largo plazo y entregados a México, al Interés Superior de la Nación.

  • El presupuesto participativo

    “Para que todos juntos, trabajadores, estudiantes, hombres de todas las ideologías, de todas las religiones, con nuestras diferencias lógicas, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su compañero y su hermano”

    Agustín Tosco

    Del 2008 al 2010, la deuda pública de los estados y municipios de nuestro país ha crecido 33 por ciento, por tal motivo, el gobierno tiene menos dinero para gastar en proyectos de infraestructura y programas. Ante este diagnóstico gubernamental, es urgente administrar con mayor eficiencia los recursos públicos considerando las necesidades prioritarias de los ciudadanos.

    Actualmente, en el mundo existe una nueva mega tendencia, estamos pasando de una democracia formal del voto a una participativa en programas y proyectos de gobierno. Cada vez hay más países impulsando políticas públicas, leyes y programas que promueven la coparticipación de los ciudadanos y las autoridades, México no es la excepción.

    El presupuesto participativo es una herramienta de participación ciudadana que consiste en un proceso que incluye una serie de actividades como son las consultas públicas, plebiscitos, referéndum, asambleas y cogestión, a fin de atender y resolver las demandas prioritarias de la gente, bajo acuerdos de criterios de asignación de presupuesto para programas (desarrollo social, salud, seguridad educación y otros) y obras públicas, en lugares determinados.

    Este instrumento democrático trae consigo una mejor distribución de los recursos públicos, mayor representatividad y por ende, justicia social. Por otra parte, se elimina el clientelismo político, la concentración del poder, el despilfarro de recursos y finalmente, la corrupción.

    Además, el presupuesto participativo permite un diálogo constante y directo entre el gobierno y la sociedad e involucra a la ciudadanía en la toma de decisiones de su entorno. También rompe con la concepción tradicional de elaborar presupuestos desde las oficinas de gobierno y con la idea de que solamente los técnicos y profesionales pueden colaborar en ello.

    En 1989 surgió el primer presupuesto participativo en Porto Alegre, Brasil y posteriormente se adoptaron en otros países como Argentina, Italia, España, Canadá, Estados Unidos y Japón. En México se ha iniciado este mecanismo en el Distrito Federal, Estado de México, Durango, Baja California, Michoacán (comunidades indígenas) y en Sonora con el innovador Programa “Tú Propones, Tú Dispones” (2010).

    Si bien el presupuesto participativo se ha originado en las entidades federativas, no existe regulación alguna específica para este ejercicio democrático, por lo que es ineludible la creación de leyes o complementación (adiciones) del marco jurídico vigente para los tres niveles de gobierno.

    Creo que los presidentes municipales deben de ser los primeros en diseñar políticas públicas enfocadas al presupuesto participativo. Los municipios son la base de división territorial, organización política y administrativa, pero esencialmente, son el gobierno más directo para la población.

    Los ciudadanos somos dueños del destino y los recursos públicos (pago de impuestos) de nuestro país, estado y municipio, no desaprovechemos esta oportunidad de decidir lo que más se necesita en tu comunidad, el cambio hagámoslo juntos, estoy plenamente seguro que sí es posible.

  • Política y economía

    “Curiosamente los votantes no se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han votado”

     Alberto Moravia

    El 4 de noviembre del 2008, Barack Obama fue electo Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y se convirtió en el primer hombre de color en ocupar ese cargo. Perteneciente al partido demócrata, llegó tras una crisis económica y financiera suscitada durante la administración pasada de los republicanos.

    Según una encuesta publicada por CNN, el 51 por ciento de los ciudadanos estadounidenses desaprueban la gestión de Barack Obama, lo que se traduce en una verdadera crisis de credibilidad ante la principal promesa de campaña y expectativa de su gobierno, la recuperación económica.

    Estados Unidos de Norteamérica llevó a cabo las elecciones intermedias el pasado 2 de noviembre, donde se eligieron senadores y diputados. Los republicanos (partido de derecha) triunfaron en vastas entidades y distritos, ahora tienen la mayoría en la Cámara Baja y están a cuatro escaños de alcanzarla en el Senado.

    Los resultados electorales nos arrojan el rechazo y la inconformidad de los ciudadanos americanos, desean empleo y una economía familiar sólida.

    Grecia, un país catalogado como la cuna de la civilización occidental, transita por una situación económica y financiera grave. Como miembro de la Unión Europea, ha sido respaldada conjuntamente por el Fondo Monetario Internacional con 110,000 millones de euros para impedir su bancarrota.

    A un año de haber arribado al poder el Primer Ministro, Yorgos Papandreu del Movimiento Socialista Panhélenico (PASOK), la implementación de políticas de ahorro para reducir la deuda y controlar el déficit público, están reflejándose en los comicios regionales y municipales celebrados este pasado fin de semana.

    Los medios de comunicación griegos estiman que habrá entre un 35 y 60 por ciento de abstención, sin embargo, los primeros resultados favorecen al partido en el poder. Cabe mencionar que la Ley Kalikratis ha ampliado de 4 a 5 años la duración de los mandatos y que reduce en dos tercios el número de alcaldías (de 1,025 a 325) y prefecturas regionales, así como el número de concejales a la mitad y de regiones administrativas (de 54 a 13), esta reforma llevará a un ahorro de hasta 500 millones de euros por año.

    España, Portugal e Irlanda son otros países de Europa que se encuentran en una circunstancia económica similar.

    En México, las crisis económicas y financieras fueron un común denominador en varios sexenios, la economía se globalizó y ahora los factores externos son más influyentes pero no determinantes en un país.

    En los últimos procesos electorales, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha recuperado entidades y espacios legislativos, frente a un gobierno federal que es evaluado por algunos, como ineficiente para resolver los problemas de los mexicanos.

    La realidad es otra, el Partido Acción Nacional (PAN) accedió al poder en el año 2000 y el sistema político mexicano ya estaba corrompido. Desde los años 70’s el PRI había dado acceso al crimen organizado y consolidado su participación en su estructura política y financiera en los años 90’s.

    En el ámbito económico, fueron los Presidentes Ernesto Zedillo (PRI) y Vicente Fox (PAN), quienes establecieron las medidas preventivas para evitar caer nuevamente en la espiral de la economía, la crisis, blindaron el sistema financiero y económico.

    Hay avances en los gobiernos emanados del PAN, como lo es la transparencia y rendición de cuentas, el servicio profesional y civil de carrera en la administración pública federal y las certificaciones de calidad en procesos y áreas administrativas, entre otros.

    El Presidente Felipe Calderón hizo una promesa de campaña, generar empleo, misma que se le ha dificultado por la crisis económica y financiera mundial y esencialmente por la falta de voluntad del Congreso de la Unión para aprobar las reformas integrales prioritarias para el país, como la laboral, fiscal y económica.

    El economista Thomas Fergurson, plantea la “Teoría de las Inversiones de la Política”, en la cual considera las elecciones o procesos electorales como ocasiones u oportunidades en las que los grupos de poder económico se unen con el fin de controlar el Estado, seleccionando a los arquitectos de políticas (políticos) que servirán a sus intereses.

    En base a lo plasmado previamente, nuestro país como otros sigue gobernado por grupos de poder económico que nos han conducido a un mayor desempleo, a una economía familiar debilitada y una inseguridad pública cada vez más acentuada.

    Los partidos políticos pueden aprovechar cualquier circunstancia para alcanzar el poder y es posible visualizar lo que puede suceder en México en el 2012, las tendencias están marcadas, pero lo que no podemos ver es como van a vivir los jóvenes sin empleo y oportunidades y los hijos de tus hijos en el futuro.

    México debe de lograr una reforma política en la que se eliminen todos los cargos de elección popular por el sistema de representación proporcional (plurinominales). Bajo ese esquema sólo tendríamos legisladores por el principio de mayoría o votación directa, 300 diputados federales en lugar de los 500 y 64 senadores en relación a los 128 existentes, derivando en una mayor representatividad y en un gran ahorro gubernamental.

    Barack Obama, Yorgos Papandreu y Felipe Calderón son líderes con una gran responsabilidad social y los distinguen sus deseos de cambio en sus respectivos países, sin embargo, los grandes cambios cuestan votos.

  • Las mujeres en la política

    Puede juzgarse el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer”

    Domingo Faustino Sarmiento

     El domingo 31 de octubre del presente año, fue electa Dilma Vana Rousseff como la nueva Presidenta de Brasil, primera mujer en ocupar ese cargo (56% de los votos). Dilma fue Ministra de la Casa Civil de Brasil, equivalente a la posición de Jefe de Gabinete y previamente, Ministra de Energía.

    Dilma Vana Rousseff es de origen búlgaro-judío por parte del padre, economista y miembro del Partido del Trabajo, mejor conocida como “Juana de Arco de la Guerrilla”, quien participó en movimientos guerrilleros en los años setentas y fue apresada y torturada.

    En el 2009 se le detectó un cáncer linfático, ello no fue un obstáculo que impidiera continuar con su ritmo de trabajo y proyecto político.

    En México, en 1947, durante el gobierno del Presidente Miguel Alemán, se le reconoció a la mujer el derecho a votar y ser votada en los procesos municipales. Más tarde, en 1953, el Presidente Adolfo Ruiz Cortines, otorgó la plenitud de los derechos ciudadanos a la mujer mexicana, al reformar los artículos 34 y 115, constitucionales.

    En 1923, Elvia Carrillo Puerto fue la primera mexicana en ocupar un cargo de elección popular, fue electa Diputada Local por el V Distrito del Estado de Yucatán y ese mismo año, Rosa Torres fue la primera Regidora, en Mérida.

    En 1938, Aurora Meza Andraca se convirtió en la primera Presidenta Municipal en Chilpancingo, Guerrero y en 1952, Aurora Jiménez de Palacios en la primera Diputada Federal.

    Las primeras Senadoras del país fueron María Lavalle Urbina y Alicia Arellano Tapia en 1964 y Griselda Álvarez, la primera Gobernadora en el Estado de Colima, en 1979.

    En los años siguientes, Rosa Luz Alegría fungió como la primera Secretaria de Estado, al ocupar la Secretaría de Turismo en 1980 y Rosario Ibarra, fue la primera mujer postulada como candidata a la Presidencia de la República, en 1988. Posteriormente, Rosario Robles Berlanga logró la Jefatura del Gobierno del Distrito Federal, en 1999.

    Sonora ha aportado a la historia de México dos candidatas presidenciales: Cecilia Soto y Patricia Mercado.

    Actualmente, la Cámara de Senadores está integrada por 27 Senadoras, lo que representa el 21.1 por ciento de la composición y la Cámara de Diputados por 135 Diputadas, lo que se traduce en un 27 por ciento.

    Hoy, sólo tenemos una Gobernadora, Ivonne Ortega Pacheco.

    En Sonora, contamos con 7 Diputadas Locales, de las cuales 5 pertenecen al Partido Acción Nacional (PAN), 2 Diputadas Federales por representación proporcional y una Senadora, todas ellas del mismo partido. En cuanto a las alcaldías, sólo tenemos 5 Presidentas Municipales, de las cuales 3 pertenecen al PAN.

    A pesar del análisis previo del acceso y la participación política de la mujer en Sonora, el cual nos arroja datos alarmantes en la ocupación de cargos de elección popular, la ciudadana Claudia Pavlovich Arellano desea ser Presidenta del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

    Según Alfil Consultores, empresa dedicada a los estudios de opinión, en una encuesta realizada en el mes de octubre, Claudia Pavlovich Arellano obtuvo un 48.3 por ciento de aceptación en Sonora, frente a un 19.7 por ciento de la más cercana competencia.

    En días pasados, el Senador Manlio Fabio Beltrones Rivera planteó la necesidad de una mujer como líder estatal del PRI, lo cual es un acierto. De conformidad con el censo del año 2005 del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en nuestro país existen 53 millones de mujeres y 50.2 millones de hombres, mientras que en Sonora, hay más hombres que mujeres.

    Creo que en materia de equidad de género se ha avanzado en el impulso de leyes y políticas públicas, pero aún prevalece una baja participación de la mujer en la política, derivada esencialmente por nuestra cultura.

  • La cultura en México

    “Mientras la sociedad considera que la contemplación es lo más grave de lo que se puede acusar a un ciudadano, la cultura más refinada piensa que es la ocupación digna de un hombre”

    Oscar Wilde

    El término cultura proviene del latín cultus que deriva de la voz colere, la cual se traduce como cuidado del campo o ganado (agricultura). Desde el punto de vista de la sociología y antropología, la cultura es el conjunto de formas, patrones, explícitos o implícitos, a través de los cuales la sociedad regula el comportamiento de las personas que la conforman, tales como costumbres, usos, prácticas, normas, reglas, maneras de ser y creencias, entre otras. También podemos definir a la cultura, como toda aquella información y habilidades que posee el ser humano.

    En México, el artículo tercero de nuestra Constitución establece como obligación del Estado, el promover una educación laica, gratuita, participativa, orientada a la formación de ciudadanos libres, responsables, creativos y respetuosos de la diversidad cultural. Por ende, el gobierno es responsable del diseño de las políticas públicas y programas de cultura en el país.

    En 1921 se creó la Secretaría de Educación y en 1988 nace el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), como un organismo del Gobierno Federal encargado de las políticas culturales a nivel nacional. Asimismo, existen otras instituciones culturales, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quienes se encargan de la promoción y conservación del patrimonio e investigación. Además, podemos mencionar las instituciones federales creadas en los años 80 y 90, como lo es el Instituto Mexicano de Cinematografía, el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y el Canal 22, todas ellas, copartícipes y corresponsables de la cultura en México.

    Actualmente, nuestro país cuenta con un Programa Nacional de Cultura para el periodo 2007 al 2012, pero con una perspectiva hacia el año 2030, es decir, una visión a largo plazo. En el se establecen los objetivos, estrategias y acciones para conservar, incrementar y aprovechar la riqueza cultural del país, bajo un postulado que deriva del Plan Nacional de Desarrollo, un desarrollo humano sustentable.

    Este programa ha considerado la nueva tendencia cultural en el mundo, en la que se impulsa el desarrollo económico en los municipios, estados, regiones y en el país en su conjunto, mediante la conservación del patrimonio y la diversidad cultural, la infraestructura cultural, la promoción cultural nacional e internacional, estímulos públicos de creación para los artistas, la formación en investigación antropológica, histórica, cultural y artística, el esparcimiento cultural y la lectura, el turismo cultural y por último, las industrias culturales.

    El patrimonio cultural en México es uno de los más ricos y vastos en el mundo, ocupa el sexto lugar en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. En nuestro país existen 1,107 museos, 173 zonas arqueológicas, 556 teatros, 7,211 bibliotecas, 1,251 librerías y 62 lenguas indígenas.

    La Encuesta Nacional de Prácticas y Consumo Culturales arroja datos muy interesantes en cuanto a la administración del tiempo libre. Los mexicanos prefieren las reuniones de amigos y familiares muy por encima de las demás prácticas culturales, sólo el 4.6 por ciento asisten a presentaciones de teatro o danza y exposiciones y el 4 por ciento a conciertos, bibliotecas o librerías.

    México es uno de los principales países con mayor producción editorial en América Latina, pero el hábito de la lectura agrava la situación, los mexicanos leen 2.9 libros al año y uno de cada cuatro no tiene libros en su casa, ni ha visitado una librería.

    No hay duda de que nuestro país posee un gran patrimonio cultural, pero somos los mexicanos quienes no aprovechamos la oportunidad de enriquecernos con nuestra cultura. Se ha avanzado en infraestructura e industria cultural (cine, televisión y radio), incluso el turismo cultural ha traído consigo desarrollo regional en lugares donde no había oportunidades laborales. Hoy podemos ver micro empresas de arte en distintas regiones del país, principalmente en zonas indígenas, como Oaxaca y Chiapas.

    La cultura de asistencia a teatros, museos, librerías, bibliotecas (hábito de lectura) y demás lugares de esparcimiento cultural, sólo la podremos incrementar con una educación de calidad e igualdad de oportunidades.



Suscripción Gratuita

Recibe nuestras últimas publicaciones por correo electrónico.