Si bien Morena triunfó de manera avasalladora en 2018 con un voto de castigo, antisistema y masivo, hoy las condiciones han cambiado rumbo al próximo proceso electoral.
Los comicios en Estados Unidos de Norteamérica, Coahuila e Hidalgo son un laboratorio en el cual se identifican claramente los siguientes factores determinantes para la derrota del partido en el poder Morena o la Cuarta Transformación:
1) La polarización ejercida por Donald Trump es muy similar a la de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en nuestro país.
2) La instauración de gobiernos populistas están demostrando ser fallidos en el siglo XXI.
3) El efecto AMLO (popularidad alta) no se presentó en Coahuila e Hidalgo.
4) Los programas sociales federales no se reflejaron en los resultados electorales.
5) El incremento histórico en la incidencia delictiva o inseguridad, el mal manejo de la pandemia, la ausencia de un programa óptimo de reactivación económica integral, así como un combate a la corrupción e impunidad parcial con fines esencialmente electorales, entre otros.
6) El pésimo o mal desempeño de gobernadores, alcaldes y legisladores de la Coalición Juntos Haremos Historia (MORENA-PT-PES) puede manifestarse en un hartazgo social producto de altas y falsas expectativas.
7) La división al interior de Morena y la falta de una estructura real consolidada, sin olvidar la fragmentación del voto por los partidos de nueva creación.
8) La reforma constitucional del principio de paridad de género complica la postulación de los perfiles más idóneos con garantía de triunfo, habrá sacrificios para cumplir con la cuota.
9) La oferta del cambio verdadero y los postulados de «no robar, no mentir y no traicionar al pueblo» solamente se perciben en el discurso o narrativa, pero no en los hechos. Incluso, se han agravado en la Cuarta Transformación y Morena las viejas prácticas y usos de corrupción, opacidad e ineficiencia gubernamental de los tan señalados gobiernos y partidos de oposición: la mafia del poder, los conservadores o el PRIAN.
10) Y por último, prevalecerá la tendencia de votar a la persona por encima del partido.
Por lo tanto, la intención del sufragio no asegura el éxito en una contienda, Joe Biden y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) implementaron lo más importante en una campaña: estrategia.
Efraín Martínez Figueroa, Consultor y Estratega Político :.
Facebook: @emfconsultoriapolitica
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