“El elector goza del sagrado privilegio de votar por un candidato que eligieron otros”
Ambrose Bierce
La sondeocracia (dominio de encuestas) ha influido bastante en los últimos años en los procesos electorales y en distintas ocasiones los sondeos que dan ventaja a un candidato han derivado en resultados electorales negativos o contrarios a los previstos en la medición.
Para conocer el perfil más idóneo para impulsar una candidatura es importante realizar un análisis cualitativo y cuantitativo de los prospectos. Se deben estudiar minuciosamente los atributos de los candidatos de conformidad con el entorno y la demanda electoral.
Un ejemplo de matriz básica de los atributos puede ser la siguiente: preparación (grado de escolaridad); trayectoria (experiencia política y gubernamental); gestión social (capacidad de solucionar problemas sociales); labor social (ayuda a la comunidad); liderazgo (líder con responsabilidad social); popularidad (conocimiento); imagen (opinión positiva o negativa); y por último, plataforma política (propuestas para satisfacer las necesidades del electorado).
La preparación en el siglo XXI es prioritaria, hoy en día no es aceptado por la ciudadanía un candidato a la presidencia de la república si no posee un título profesional, una amplia trayectoria con experiencia partidista y en el gobierno como servidor público o en cargos de elección popular, capacidad de gestión, compromiso social, liderazgo, un grado de conocimiento y aceptación por parte del electorado, una buena imagen y propuestas factibles.
Después de analizar cualitativamente a los precandidatos, se procede a medir esos atributos cuantitativamente mediante una encuesta que junto con el estudio previo político y electoral de la demarcación territorial, nos arrojará un perfil competente.
Cito el caso del proceso electoral del 2009 para elegir Gobernador en el Estado de Sonora, donde al comparar al candidato C. Alfonso Elías Serrano del Partido Revolucionario Institucional (PRI) con el C. Guillermo Padrés Elías del Partido Acción Nacional (PAN), se ve claramente que este último lo aventajaba cualitativamente en lo referente a la trayectoria, había ocupado diversos cargos de elección popular (Diputado Local, Diputado Federal y Senador), mientras que el priísta experimentaba por primera vez al alcanzar un escaño en el Senado mediante el principio de minoría, ante la derrota en el 2006 con el mismo C. Guillermo Padrés Elías.
En la selección entre precandidatos a gobernador por el PRI, el C. Alfonso Elías Serrano se convirtió en candidato, ya iniciada la contienda electoral por la gubernatura las encuestas le daban un amplio margen frente al candidato panista, al final los votos favorecieron al C. Guillermo Padrés Elías.
El C. Enrique Peña Nieto, Gobernador del Estado de México y aspirante a la presidencia de la república es un político muy popular pero con poca experiencia frente a otros aspirantes de su mismo partido, como lo son la Diputada Federal Beatriz Paredes Rangel y el Senador Manlio Fabio Beltrones Rivera, quienes han sido gobernadores, funcionarios de primer nivel y legisladores en diversas ocasiones, además de tener una reconocida carrera partidaria.
La intención del voto hacia un candidato en una encuesta no garantiza el triunfo electoral, un candidato sin un perfil potencial de crecimiento puede terminar en la derrota.
La situación global económica y política es complicada, el mundo y México necesitan de gobernantes con experiencia y propuestas de solución viables para la problemática existente.
En la actualidad, la popularidad pierde terreno en la política, los ciudadanos razonan más el voto.


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